El canciller alemán Friedrich Merz y el presidente francés Emmanuel Macron celebraron una importante reunión en Toulon, sur de Francia, dirigida a la creciente agresión de Rusia a Ucrania. Los dos líderes subrayan su dedicación para apoyar a Kiev en medio de un trasfondo de ataques aéreos rusos intensificados.
Durante las discusiones, Merz expresó una clara desaprobación de las tácticas continuas atascadas del Kremlin, que caracterizó como un elemento importante de la estrategia más amplia del presidente Vladimir Putin. Señaló que la restricción de Putin al diálogo con el presidente ucraniano Volodymyr Zensky con condiciones que eran «francamente inaceptables».
En una declaración conjunta publicada después de su reunión, tanto Alemania como Francia condenaron las acciones de Rusia y declararon que, a pesar de los continuos esfuerzos diplomáticos, no hay «intención» de Rusia para concluir su guerra de guerra contra Ucrania.
Los líderes enfatizaron la urgencia de la situación, en particular a la luz de la mayor frecuencia de ataques aéreos rusos que se centran tanto en los ciudadanos ucranianos como en la infraestructura. En respuesta, prometieron fortalecer los sistemas anti -aviones de Ucrania como parte de una cooperación más amplia en seguridad.
Además, la declaración conjunta expresó la necesidad de proporcionar a Ucrania garantías de seguridad creíbles si surge una solución para el conflicto. A pesar de esta fuerte actitud hacia el apoyo, ambos países dejaron en claro que no usarían tropas en Ucrania en este momento.
Además, Francia y Alemania enfatizaron la importancia de mantener y mejorar las sanciones contra Rusia. Los líderes nos han prometido que ejercemos la máxima presión sobre el Kremlin para detener sus acciones agresivas al enfocarse en empresas de terceros países que ayudan con la invasión. Dieron un esfuerzo coordinado tanto en la Unión Europea como en el G7 para insistir en estas sanciones, de modo que apuntan a contribuir a una solución pacífica para Ucrania y estabilidad en Europa.