En una medida histórica, Airbus emitió una directiva urgente el 28 de noviembre, que provocó la inmovilización de más de 6.000 aviones en todo el mundo, principalmente de la familia de aviones A320. Esta acción sustancial, que marca uno de los mayores retiros en la historia de la aviación, amenaza con perturbar más de la mitad de la flota mundial, especialmente durante la ajetreada temporada de Acción de Gracias en los Estados Unidos.
La decisión sigue a un incidente preocupante el 30 de octubre, cuando un vuelo de JetBlue de Cancún a Newark cayó en picada repentina, hiriendo al menos a 15 pasajeros y forzando un aterrizaje de emergencia en Tampa, Florida. Las investigaciones han demostrado que la intensa radiación solar puede alterar los sistemas críticos de control de vuelo, lo que exige medidas de seguridad urgentes para el A320 y sus variantes, incluidos el A318, A319 y A321. Si bien una actualización de software resolverá el problema en la mayoría de los aviones, los modelos más antiguos pueden requerir ajustes de hardware.
Airbus ha reconocido públicamente que este retiro sin precedentes resultará en importantes interrupciones operativas tanto para las aerolíneas como para los pasajeros. Las aerolíneas afectadas incluyen a las principales aerolíneas como British Airways, American Airlines y Delta Air Lines, cada una de las cuales responde de manera diferente a la directiva. American Airlines, que opera una gran flota de aviones A320, dijo que la mayoría de sus aviones pronto serían reparados. Delta afirmó que si bien cumplirían, el impacto operativo sería mínimo.
Lufthansa anticipó cancelaciones y retrasos menores en los vuelos, mientras que Wizz Air señaló que el mantenimiento necesario podría provocar alteraciones en los horarios. EasyJet dijo que si bien esperan que las operaciones sigan siendo normales, los pasajeros deben verificar el estado del vuelo. Aer Lingus confirmó que una parte limitada de su flota podría experimentar interrupciones y Turkish Airlines aseguró que sus operaciones continuarían sin interrupciones importantes una vez que se cumplieran las actualizaciones requeridas.
Avianca, la aerolínea colombiana, advirtió sobre posibles perturbaciones operativas importantes en los próximos días debido a la inmovilización de más del 70% de su flota. La venta de boletos se suspendió hasta el 8 de diciembre. De manera similar, Air India dijo que las actualizaciones podrían resultar en tiempos de respuesta más largos y retrasos, mientras que IndiGo indicó que algunos vuelos pueden sufrir cambios de horario. Air New Zealand también informó sobre varias posibles interrupciones y cancelaciones.
United Airlines, por otro lado, informó que no se esperaba ningún impacto en sus operaciones, mientras que la aerolínea brasileña Azul Airlines afirmó que ninguno de sus aviones A320 se vio afectado por el retiro.
Mientras la industria aérea navega por esta situación sin precedentes, millones de pasajeros sufrieron cancelaciones y retrasos, lo que generó preocupaciones sobre la confiabilidad de los viajes aéreos durante la temporada alta de vacaciones.



