Taco Bell actualmente está trabajando en discusiones continuas sobre el uso efectivo de la inteligencia artificial (IA) en sus actividades, en particular en la experiencia de viaje. Con la introducción de sistemas de pedido impulsados por la IA de voz en más de 500 ubicaciones, la compañía está investigando el equilibrio entre la automatización y la interacción humana. Sin embargo, este despliegue no ha estado exento de desafíos, como es evidente desde un momento viral cuando un cliente ordenó 18,000 tazas de agua en un intento de evitar el sistema de IA para hablar con un miembro del personal humano.
Dane Matthews, director digital y de tecnología de Taco Bell, reconoció los resultados mixtos que la tecnología ha producido. Hizo hincapié en que, aunque la IA a veces no puede surgir en las expectativas, también puede proporcionar beneficios sorprendentes en las condiciones correctas. Esta ambivalencia refleja el enfoque cuidadoso de la empresa para integrar la IA más ampliamente en sus actividades de penetración.
Taco Bell parece considerar una estrategia hecha a medida con la que diferentes franquiciados pueden determinar el uso más efectivo de IA en sus ubicaciones específicas. Matthews enfatizó que podría ser más práctico para los restaurantes ocupados con largas filas para contratar personal humano para recibir pedidos en lugar de confiar en el sistema automatizado. Llamó a la iniciativa de la compañía para entrenar a los empleados cuando es ventajoso usar la IA de voz o cuando se necesite una intervención humana.
Esta cuidadosa consulta enfatiza el objetivo de Taco Bell para mejorar la experiencia del cliente y, al mismo tiempo, evitar las posibles dificultades de dependencia de demasiada tecnología en entornos con mucho tráfico. Mientras que la cadena de comida rápida navega por esta dinámica en evolución, el uso de IA en las operaciones de accionamiento sigue siendo un trabajo en progreso, lo que combina la innovación con el servicio al cliente.